HOMILÍA EN LA SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

May 31, 2026


HOMILÍA EN LA SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

 

«La Santísima Trinidad es una familia, es una comunidad»

 

Muy queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús:

Hoy celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad, una semana después de la fiesta de Pentecostés [00:00]. Los saludo a todos en este domingo: a ustedes que están aquí presencialmente y también a las personas que se unen a través de los medios digitales [00:14]. Que siempre experimentemos el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo [00:27].

Las lecturas hoy nos hablan de ese Dios cercano a nosotros; ese Dios que nos ama y que, desde el principio, desde la creación, ha salido al encuentro del ser humano, de nosotros [00:38]. Fíjense qué hermoso es pensar en eso: primero, Dios cumple todo, todo lo que promete lo cumple; pero también él nos manifiesta su amor y toma la iniciativa [00:59]. Él es el que, desde los primeros libros de la Sagrada Escritura, vemos que sale al encuentro de Abraham, de Moisés, y siempre para manifestar un mensaje de vida, un mensaje de salvación [01:26].

Y ese Dios Padre, pues se nos... nos envía a su Hijo Jesucristo [01:48]. Él prometió que enviaría a un Salvador y lo cumple enviándonos a su Hijo Jesucristo [02:01].

Y hace ocho días les comentaba cómo vivimos esa fiesta, esa solemnidad de Pentecostés, cuando el Hijo sube al Padre y promete al Paráclito, promete al Espíritu Santo [02:10]. Y el Espíritu Santo es el que nos va dando a nosotros, pues, esos dones [02:36]. Esos dones que sabemos que da son muchísimos, pero [destacan] los grandes dones de la sabiduría, de la inteligencia, de la piedad, del entendimiento, de la fortaleza, del temor de Dios [02:49]; pero también da esos dones de la alegría, de la esperanza, de la fraternidad, de la comunión [03:03].

Y Pablo hoy, en la segunda lectura, en la segunda carta a los Corintios, dice estas palabras que a veces las enunciamos los sacerdotes en la misa, al inicio, cuando uno dice: "La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con ustedes" [03:14]. Y nosotros ahí vemos que es el deseo de que nosotros tengamos la presencia de un Dios Uno y Trino [03:48].

Ya el Papa San Juan Pablo II decía que la Santísima Trinidad es una familia, es una comunidad; no es alguien que esté solo, sino que es una comunidad [04:00], como quiere que nosotros vivamos también en la unidad y en la fraternidad [04:14].

Jesús, cuando hace oración con su Padre —allí en Juan, capítulo 17, versículo 21—, nos dice... platicando con el Padre dice: "Padre, que todos sean uno como tú y yo somos uno" [04:25]. Nos pide el don de la unidad, el don de la comunidad [04:50]. En este mundo que vivimos, tan complicado, polarizado, dividido, estamos llamados a —con la fuerza del Espíritu Santo— ser sembradores de semillas del Evangelio: semillas de perdón, de semillas de colaboración, de empatía, de fraternidad [05:05].

El católico siempre debe ser una persona de esperanza [05:24]. Y por eso estamos aquí hoy: para escuchar la palabra de Dios, para recibir la comunión y para salir... para salir a buscar construir el proyecto de Dios [05:34]. No el proyecto de una persona, sino el proyecto de Dios; ese mundo que tanto necesitamos de justicia, de paz y de fraternidad [05:48].

Pues que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo nos acompañen en nuestra vida, y que siempre tengamos una experiencia de amor en el encuentro con nuestro Dios.

Así sea.

 

+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla