HOMILÍA EN EL XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Imagen de la homilía

«Que no tengamos otra deuda con los demás sino la del amor»

Muy queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús: a todos los saludo con alegría y con ese deseo de que tengan la paz del Señor; a todos ustedes que han venido a nuestra Catedral de Corpus Christi y también a las personas que nos siguen a través de los medios digitales, a través de las redes sociales: el Señor les llene de su amor y de sus bendiciones [00:00].

Tres ideas quiero transmitirles en este domingo [00:29]:

  • La primera es el tema de la primera lectura y del evangelio, que es la corrección fraterna [00:43];

  • La segunda idea es a partir de la Carta de San Pablo a los Romanos: que nosotros no debemos tener otra deuda con los demás sino la deuda del amor [00:56];

  • Y la tercera idea sobre lo que nos invita el Papa... a tener un tiempo de oración y acción sobre el tema de la creación [01:15].

1. La corrección fraterna

Primeramente, la corrección fraterna [01:34]. ¡Qué importante es este tema para nuestra vida, pero también qué difícil es! [01:34]. Y precisamente nos pone el ejemplo el evangelio: si vemos que alguien está actuando mal, vayamos a solas y se lo digamos; si se compone, ¡qué bueno!, hemos ganado mucho [01:47]. Y si no hace caso, pues nos dice: vayan dos personas; si tampoco hace caso, pues díganle a la comunidad [01:58]. Pero de fondo, ¿cuál es el tema? El tema es que vayamos caminando por el sendero del Señor; y por eso, cuando hay corrección fraterna y se hace con amor, se hace de una manera con prudencia, pues yo creo que muchas veces podemos ganar [02:11].

¡Qué importante es la corrección fraterna en la familia! [02:45]. Muchas veces no solamente los papás tienen que corregir a los hijos cuando algo no esté bien, sino también los hijos a los papás, porque en el fondo ¿qué es lo que se quiere?: mejorar, mejorar —como les decía— con el criterio del evangelio, en la línea del Señor [02:54].

¡Qué importante es en los grupos, en los movimientos, en las asociaciones! [03:18]. También cuando estamos seres humanos con distintos temperamentos, con distintas personalidades, con distintos caracteres, pues siempre hay fricciones, siempre hay algún temita por ahí [03:31]. ¿Y qué hacemos nosotros muchas veces?: pues murmurar, criticar; y la murmuración y la crítica pues no nos llevan a nada, no componemos nada [03:48]. En cambio, cuando hay esa corrección fraterna, pues yo creo que podemos ganar [04:01]. Cada uno de nosotros evaluamos: a veces podemos ser imprudentes y no sabemos corregir, y en vez de arreglar algo lo desarreglamos más [04:15]; en cambio, cuando hay esa actitud de sensibilidad, de cariño, de amor, pues podemos ganar mucho, porque siempre estamos buscando el bien, estamos siendo centinelas de los demás, como nos dice la primera lectura [04:27].

Así es que hagamos el esfuerzo en el trabajo, en el grupo eclesial, en la familia [04:53]. Tenemos que empezar siempre en la familia, porque a veces sí somos «candil de la calle y oscuridad de la casa», y estamos llamados a ser candil de la calle y candil también en nuestra propia casa; si caminamos con Jesús, lo podemos lograr [05:05].

2. La deuda del amor

Y hoy también la segunda lectura nos dice que no tengamos ninguna deuda con nadie sino la del amor [05:22]. Quiere decir que siempre nosotros tengamos como prioridad el amor, que es el principal mandamiento: amar a Dios y amar al prójimo [05:32]. Y ese amor se trasluce, se proyecta en servicio, en generosidad, en buscar el bien de los demás [05:44].

También pensemos nosotros qué tanto estamos gastando nuestra vida buscando el bien y haciendo las cosas que hacemos por amor [05:59]. Cuando hacemos las cosas por amor se facilita todo; cuando las vemos como obligaciones, como preceptos, como leyes que nos imponen, pues sí hay un malestar o hay una situación interna que no nos agrada, pero cuando hay amor salimos adelante [06:08].

3. Cuidado de la creación (Tiempo de la Creación)

Y la tercera idea es que el Papa ha propuesto... que tengamos un tiempo de oración y acción en el tema de la creación [06:33]. Y eso empezó el primero de septiembre —hace apenas unos días— y va a terminar el cuatro de octubre, que es la fiesta de San Francisco de Asís, que se distinguió por el cuidado de la creación, el amor a la creación [06:54]. Y no solamente el hacer oración, porque vemos nosotros que mucho de lo que sucede en el mundo es por nuestra causa, porque hemos contaminado los ríos, los arroyos, el mar, el tema de la basura... Y yo creo que una cosa muy concreta es cuidar el agua: el agua que cae del cielo, pero también el agua que tenemos todos los días, poder cuidarla [07:13].

El Papa Francisco también sacó un documento, Laudato si’: el amor a la creación, cómo Dios nos dio una creación excelente y nosotros también hemos talado los árboles... El cambio climático no es gratis, sino es producto de lo que hemos hecho [07:49]. Ahorita que venía la procesión y viendo toda la feria de afuera, pensé en el tema de la basura, y yo creo que todos somos responsables [08:10]. ¿Recuerdan ustedes ahora en el Mundial de Fútbol? Pues nos dieron una enseñanza los japoneses: los japoneses, que tienen la cultura de la limpieza y de cuidar todo, que cuando participaron en algún partido en el estadio se quedaban y no quedaba ninguna basura [08:32]. Nosotros a veces fomentamos las inundaciones también por la basura, porque no cuidamos la creación [08:56].

Ojalá que no pensemos en los demás sino en nosotros mismos: qué tanto estamos cuidando el agua, y ojalá que también podamos donar un árbol para que se siembre, o sembrar un árbol [09:07]. No somos dueños de la creación; tenemos que pensar en los que vienen atrás de nosotros y cómo somos corresponsables en el tema del cuidado de la creación [09:16].

Por eso son puntos importantes: hoy se celebra por esta intención, pero en todos estos días hasta el cuatro de octubre es tomar más conciencia de este tema, de que somos corresponsables en el cuidado de la creación y que también, aparte de la oración, podamos nosotros tener acciones concretas [09:37]: el tema del agua, el tema de la basura, el tema de la luz... Tantos temas que nosotros podemos cuidar para que nuestra creación sea mejor [10:00].

Pues que el Señor nos bendiga a todos:

  • Que sepamos, cuando tengamos que hacerlo, corregir fraternalmente;

  • Que no tengamos otra deuda con los demás sino la del amor;

  • Y que cuidemos la creación del dueño, que es el Señor [10:21].

Así sea [10:33].

 

+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla